La luz del Infinito, bendito sea, no tiene forma y sólo toma una, para bien o para mal, al entrar en un recipiente.
Por lo tanto, todo depende de nosotros.
Debemos hacer lo mejor que podamos para darle a la luz de Dios la forma de una bendición y no de una maldición .
(Likutei Moharan I:3)
(Extraido de La Silla Vacia. Breslov Research Institute).
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Deja tu comentario aqui: